martes, 7 de abril de 2020

EL PROBLEMA

Ahí estaba con su humanidad en la cama, un número ya incierto de días. Insomne veía a esa cucaracha que trepaba por la pared; habría jurado que la vio sonreír.  Se la veía sana y libre; ¡QUÉ INJUSTO!, vociferó desde su cama. Insecto insignificante, sin inteligencia, sin conciencia social, sin orgullo ciudadano. Guardó silencio, se detuvo a pensarlo; cerrando los ojos murmuró entre dientes, ahí estuvo siempre, nuestro problema.


No hay comentarios: