jueves, 9 de abril de 2020

DÍAS DE LLUVIA

Cosa extraña tienen esos días
el cielo se pobla de nubes
que cubren el sol ahuyentando su luz

el aire pesa distinto
la tierra emana un aroma
como si fuera una presencia

nos rodea un extraño silencio
colmado de insistentes golpeteos
como una ausencia en medio del gentío

el aire pesa distinto
porque viene cargando recuerdos
y el aroma de la tierra 
trae siempre tu sonrisa.



martes, 7 de abril de 2020

EL PROBLEMA

Ahí estaba con su humanidad en la cama, un número ya incierto de días. Insomne veía a esa cucaracha que trepaba por la pared; habría jurado que la vio sonreír.  Se la veía sana y libre; ¡QUÉ INJUSTO!, vociferó desde su cama. Insecto insignificante, sin inteligencia, sin conciencia social, sin orgullo ciudadano. Guardó silencio, se detuvo a pensarlo; cerrando los ojos murmuró entre dientes, ahí estuvo siempre, nuestro problema.


jueves, 9 de enero de 2020

Si pudiera

si en un abrazo mágico
la naturaleza me lo permitiera
me llevaría la luz de luna
para los caminos inciertos
el brillo del sol
para compartir con amigos
y la fresca madrugada
para vivirla contigo

si por un deseo cumplido
me dejaran hacerlo
iría en vuelo de aves
a recorrer tus sueños
sembrando en ellos
el germen de lo posible

si en un acto de bondad
me lo permitieras
sería el oído para tus historias
sería el sitio seguro
sería la voz que esperas
esa parte incompleta
que contigo, es entera.




Autor: Sixto Angulo




lunes, 21 de mayo de 2018

PUEDE LA PALABRA


Puede la palabra
Romper los silencios
O sembrarlos en medio del ruido

Puede la palabra
Hacer renacer la ternura
Revivir los recuerdos
Transmitir dulzura

Puede la palabra
Despertar los miedos
Atizar al odio
Engendrar la envidia

O puede simplemente
Quedarse quieta
Esperando a que
Cuando la encuentres
Sea la correcta.
                           Sixto Angulo

martes, 27 de junio de 2017

MONÓLOGO DE LAS PALABRAS Y OTRAS NECEDADES

Marco escénico

Sentado en un banco meditando el personaje ve a una pequeña araña en una de las esquinas del banco y empieza una conversación con esta:

Buenos días señorita Araña, ¿o debo decir señora?, no creo que le importe mucho ¿verdad?, al final de todas formas seguiría siendo una laboriosa araña, ¿sabe?, Los humanos nos preocupamos mucho por pequeñeces como esta, incluso muchas veces le damos más importancia a las palabras que a los hechos, a veces pienso que lo mejor hubiese sido que los humanos seamos mudos, así nos preocuparíamos más por actuar mejor que por adornar las falsedades con palabras bonitas, ¡se imagina!, así el que siente amor tendría que demostrarlo y se acabarían las promesas rotas, los poemas serían mágicos movimientos del cuerpo y las canciones un glorioso baile, incluso las peleas serían por razones reales y no por malos entendidos, ¡sí! es perfecto, un mundo de mudos donde el abrazo recobre su significado, donde se tenga que mirar a los ojos para entrevistar el alma,  donde tenga más valor un beso que una palabra y una sonrisa sustituya a las frases; claro, no para todos sería conveniente, los políticos por ejemplo estarían en serias dificultades, o los ladinos conquistadores que van mintiendo a toda señorita que les cree, y algunos jefes religiosos estarían en apuros, ¿cómo harían para que les crean que les interesan los necesitados mientras se enriquecen a costa de la fe?.  Pero después de todo creo que seríamos mucho más los beneficiados, porque no existirían fronteras de idiomas y el orgullo se moriría de aburrimiento; si que sería todo distinto, los grandes pensadores generarían grandes acciones, tendríamos más obras hechas que criticadas, ni existiría tiempo para malos pensamientos, pues la acción dominaría nuestro espacio y el amor poco a poco inundaría nuestras almas, pues el crece con la entrega  y no con las promesas, ¿sabe?, incluso los consejos serían una verdadera ayuda y no sólo una gota de arrogancia en la boca de los sabios. ¡hasta es posible señorita araña!, que si no pudiéramos hablar se nos agudizaría la vista y pudiéramos ver las cosas que realmente importan y no amargarnos la existencia con detalles que nosotros mismos hemos creado, nuestros oídos serían mucho más aptos para poder escuchar el concierto de la vida que día a día nos regala Dios, incluso nuestro tacto podría sentir la historia en la piel de un anciano o la sabiduría en los cabellos de un niño y el intenso amor en las lágrimas de una madre, definitivamente seríamos mucho más sensibles y entenderíamos de una vez por todas la estupidez de las guerras, por que una vida vale más que todos los intereses que la han eliminado. La verdad creo que seríamos mucho más felices, pero solo estoy soñando y hasta es posible que el que no hablemos no cambiaría nada, porque los humanos con nuestra inteligencia encontraríamos la forma de ocultar lo hermoso, de crear nuestra propia realidad llena de tonterías, pero que demuestre que somos superiores, ¡vaya superioridad!, no podemos vivir ni con nosotros mismos. 

Mil disculpas señorita araña, le he quitado su tiempo, se que usted tiene cosas que hacer, cosas que realmente valen la pena, le ruego por favor olvide todo lo que le he mencionado, al final de cuentas son solo eso, palabras.

                                                                              Sixto Alejandro Angulo Alpire.

                                                                                                   Bolivia

viernes, 20 de febrero de 2015

EN ALGÚN MOMENTO

EN ALGÚN MOMENTO
Autor: Sixto Angulo

En algún momento
cuando mi alma deje de vagar
contemplaré lo que llaman cierto
lo que se puede comprar.

Tendré que abandonar suspiros
despedirme de duendes y hadas
dejar de rescatar sueños perdidos
dejar de recoger historias contadas
en ese preciso instante
cuando mi alma quede quieta
dejaré de ser el caminante
para ser una piedra en la banqueta.

miércoles, 6 de marzo de 2013

LLEGANDO A TI


Me infiltro en tu poesía
Cuando me nombras
Me infiltro en tus ideas
Cuando me piensas
Me infiltro y con osadía
Llego hasta tu alma a tientas