Mientras más espero lo esperado
más recuerdo lo olvidado,
y cuanto más deseo lo que no tengo
más descuido lo que está a mi lado;
si las rosas sólo son rosas
aunque otra cosa hayan soñado
y no por eso menos hermosas
aunque muchas se han marchitado.
Mejor me guardo en el silencio
las promesas no pronunciadas,
esperando que en algún momento,
las pueda ver realizadas.


